lunes, 20 de noviembre de 2017

CÓMO LOGRAR QUE LOS NIÑOS MEDITEN


Cada vez más niños muestran signos elevados de estrés, inquietud y ansiedad desde una corta edad. Nosotros sabemos que la meditación es una gran herramienta para encontrar paz y equilibrio en medio de nuestras agitadas vidas: es por eso que disfrutamos meditar. ¿Qué podemos hacer para que a nuestros hijos también les guste la meditación?

Beneficios para los niños

La revista Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (JAACAP) y los CDC (sigla en inglés de Centros de Control de Enfermedades) han publicado investigaciones que calculan que se diagnosticó trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) a dos millones más de niños en los Estados Unidos entre 2003 y 2012, y que un millón más tomaban medicamentos para controlarlo. Lo más preocupante es que la mayoría de esos diagnósticos se hicieron en niños menores de seis años.
Un estudio llevado a cabo en la Unidad de Investigación sobre Terapias del Royal Hospital for Women en Sydney, Australia, mostró que hubo mejoría significativa en los síntomas del TDAH en niños a quienes se enseñaba a meditar. Sus periodos de atención fueron más prolongados, mientras que su hiperactividad disminuyó.
Otros efectos alentadores enumerados fueron:

Mejoría en la relación con sus padres.
Aumento de la autoestima.

En cincuenta por ciento de los niños que tomaban medicamentos fue posible reducir la dosis o eliminarla por completo, y aun así siguieron mejorando a través de la práctica continua de la meditación.
Presentar a nuestros hijos estas técnicas antiguas pero muy prácticas podría ayudarles a lograr un mejor manejo del estrés y crecer teniendo una vida más sana. Entonces, ¿cómo conseguimos que a nuestros hijos les entusiasme la idea de meditar? He aquí algunos consejos y técnicas de meditación que me han funcionado con mis hijos de tres, cinco y seis años.

Conviértete en el Cambio
Los niños tienden a copiar el comportamiento de sus padres. Así, adentrarlos en el camino de la meditación puede ser tan sencillo como darles el ejemplo. Si tus hijos observan que tú meditas, se establece una atmósfera que ellos pueden aprender. En las mañanas, cuando estoy sentada meditando, mis hijos se despiertan y vienen a sentarse en silencio conmigo (ya sea en mi regazo o cerca), y realmente disfrutan comenzar su día en silencio.

Practica el Silencio
Programa un día, o incluso sólo medio día, dedicado al silencio. Aunque se trate de sólo algunas horas, será una verdadera dicha para ti y una gran lección para tus pequeños.
Puedes plantearlo como un juego: “Vamos a ver quién puede ser el más callado.” Ellos deben verlo como algo divertido.  Luego, cuando rompas el silencio, inventa un juego o canción sobre romper el silencio con palabras amorosas, amables y llenas de buenas intenciones.

Comienza Poco a Poco y de Manera Sencilla
Muchos expertos recomiendan un minuto de meditación por año de edad, comenzando a partir de los ocho. Si han diagnosticado TDAH a nuestros hijos antes de los seis años, quizá debamos comenzar antes. La manera de hacerlo dependerá de la naturaleza y la edad de tu hijo, y tendrás que descubrirla mediante prueba y error. Mi hija, que apenas acaba de cumplir tres años, por lo general permanece más tiempo meditando que sus hermanos mayores.

Pranayama (Ejercicios de Respiración)
La respiración está relacionada con el prana (la energía de la fuerza vital) y oxigena todas las células de nuestro cuerpo. El pranayama ha sido una de las herramientas más importantes para el bienestar de mis hijos, así como para mi propia salud mental. Les ayuda cuando están a punto de ponerse a llorar o cuando están demasiado emocionados como para expresarse con claridad. Sólo tengo que decirles: “Vamos a respirar”, y ellos ya saben exactamente qué hacer.

Éstas son algunas de las técnicas de respiración para niños.
Ujjayi (Respiración victoriosa): Intenta practicar el “sonido del océano profundo” en la parte posterior de la garganta mientras respiras profundamente moviendo el abdomen. En verdad los tranquiliza y asienta su energía. Aprende la versión adulta de Ujjayi.

Nadi Shodhana (Respiración relajante): Se dice que equilibra los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, lo que lleva a un mejor desarrollo cognitivo. Comencé a enseñarles una versión sencilla, tapándose una fosa nasa mientras inhalaban y exhalaban por la otra, y luego cambiando de lado. (Cuando mi hija cumplió cuatro años, ya era capaz de hacer una versión avanzada).

Kapalabhati (Respiración de fuego): A los niños les divierte ver el movimiento de su propio abdomen cuando lo contraen al tiempo que expulsan el aire por la boca.  Aprende la versión adulta de Kapalabhati.


Sé Creativa

Aquí tienes otras formas creativas de incorporar la meditación a la vida de tus hijos:
  • Prepara el espacio para meditar. Reúne una piedra (tierra) que haya recogido alguno de tus hijos en el campo, llena un vaso con agua, prende una vela (fuego) y utiliza algo como una pluma para representar el elemento aire. Coloca estos objetos en el centro de una habitación. A los niños en verdad les gusta esto y de alguna manera saben que así se está creando un espacio sagrado. Siéntense en círculo alrededor de los elementos y comiencen la meditación.
  • Haz que observen una vela encendida durante un lapso de tiempo, lo que puede ser una práctica de meditación para el enfoque y la disciplina (el fuego es lo bastante interesante como para captar la atención de los niños).
  • Jueguen a ver qué tan lento y conscientemente pueden caminar de un lado a otro de una habitación con un libro que hayas puesto sobre su cabeza.
Lo principal de todo esto es no obligar a tus hijos a meditar, sino despertar su curiosidad y acostumbrarlos a hacerlo. Haz de la meditación una experiencia positiva y divertida durante su infancia, de manera que sea más probable que continúen practicándola al crecer.


por: Bess O’Connor


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